Primero entender la empresa. Después, elegir qué hacer.
No necesitas llegar con un proyecto informático definido. Podemos empezar observando cómo trabaja tu equipo y hablando de lo que quieres conseguir.
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Ver por dónde empezar.
Escuchamos a las personas, revisamos el recorrido del trabajo y ponemos en común las oportunidades. Elegimos contigo una primera mejora y qué hace falta para abordarla.
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Llevarlo a la práctica.
Desarrollamos e integramos la solución, la probamos con quienes la utilizarán y ajustamos lo necesario dentro del alcance acordado.
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Seguir avanzando.
Revisamos lo que está funcionando, exploramos nuevos procesos y formamos al equipo. También valoramos qué novedades merecen atención en tu empresa.
La formación también puede ser el primer paso. Cada encargo se adapta al punto en el que está tu empresa.
Hablamos el idioma de tu ERP.
Artículos, tarifas, escandallos, pedidos y márgenes. La mejora tiene que llegar hasta los datos con los que trabaja tu equipo.
Partimos de tus sistemas. La integración se estudia según sus interfaces, los permisos disponibles y el alcance del proyecto.
No estamos casados con ninguna IA.
Elegimos las herramientas después de entender el trabajo. A veces la IA forma parte de la solución. Otras nos ayuda a desarrollar un software que después funciona sin consultarla.
Hablas conmigo. Trabajamos con tu equipo.
Dirijo el proyecto y cuento con profesionales con los que llevo años colaborando. Podemos desarrollar nosotros o trabajar con tu equipo y tus proveedores habituales.
Cuéntame qué quieres mejorar →